Chiapaz
Editorial Cartón
2001

"Algo anda mal y hay que corregirlo"

Hay quien está a favor y quien está en contra del movimiento Zapatista, sin embargo en donde todos coincidimos es en que la causa de este movimiento es el tremendo descuido de las clases más fregadas (léase campesinos e indígenas).

Definitivamente algo anda mal y es ésta causa suficiente para haber hecho este libro, como un homenaje a toda esa gente que alimenta a toda una nación y apenas tiene para comer figurativa y literalmente, ya que del campo no sólo nos llegan alimentos a las ciudades, sino también ricas tradiciones e historia que mantienen en pie a este país.

La riqueza cultural de México que está escrita en inumerables monumentos históricos, es un invaluable atractivo mundial, es el anzuelo para la visita del turismo, sin embargo injustamente esa riqueza, no corresponde con la dignidad y el respeto en que viven los pueblos y que merecemos desde la conquista hasta nuestros días; la revolución no ha hecho la justicia esperada.

Esta es una selección de mi material acerca del movimiento zapatista la cual se ha publicado en México y el extranjero, quedando como testimonio de lo ocurrido en el país en el que continúan las desigualdades.

Vaya pues con esta modesta aportación un voto de solidaridad para todos aquellos que están convencidos de que las cosas que tienen que cambiar y que luchan incansablemente por un mejor país.

Sólo me resta agregar que mi mayor deseo es que el futuro sea mejor, se recurra al diálogo para evitar las agresiones, prevalezca la razón y accedamos a la paz, porque todos merecemos un México mejor.

Kemchs

 

 

Desde algún lugar de la selva...

Hay en el mundo un espejo,
él nos permite saber qué somos,
qué fuimos y qué podemos ser;
la imagen primera no es nada agradable,
la segunda nos explica
y la tercera nos promete.

El problema está en saber encontrar el espejo.
No es fácil,
pero lo realmente peligroso
es atreverse a mirarse en él.

Un poco de distancia de uno mismo,
ayudado por una sonrisa,
facilitará las cosas.

Es claro que cuando ésta guerra
termine, me dedicaré a la caricatura.
Los caricaturistas son los únicos seres
de la sociedad moderna capaces de
verse en un espejo y reirse.
Ojalá aprendieran los políticos de ellos.