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Por un no sé qué de nuestra naturaleza,
los mexicanos no solemos tomar nada en serio, tan es así,
que ni siquiera nuestros problemas los podemos ver de tal forma.
Si no, échele una hojeada al periódico que tenga
a la mano y dése cuenta...todo está bien, no tenemos
nada de qué preocuparnos, que la vida es color de rosa...
¿Por qué entonces?... ¿es
que ya nos acostumbramos a como pasan las cosas?; ¿es que
no criticamos para nada?; ¿nos da flojera abrir la boca?...
¡para nada!, la cuestión es que no estamos
acostumbrados a expresamos en serio, y por eso es que
muchas veces logramos más de lo que nos imaginamos.
En los tiempos de Don Porfirio, las cosas andaban
más o menos igual, pues por todos lados todo era bonito.
Pero también en ese momento, hubo una verdadera explosión
de revistas humorísticas, muchas de ellas con una existencia
muy breve. Podemos recordar, al Ahuizote y toda su descendencia,
que llegó incluso hasta el nieto (en generaciones muy breves,
por cierto) en que realmente era posible ver lo que realmente
ocurría en el país. La gente veía la miseria,
la injusticia, la opresión... y sin embargo, se reía,
de eso y de ellos mismos.
Ciertas situaciones son tan difíciles
y tan dolorosas, que no se pueden asimilar fácilmente,
a menos que tengamos algo que las suavice. Es casi como las medicinas
amargas, que se tragan a costa de una cucharada de azúcar
u otra sustancia que nos endulce. De la misma manera, en aquel
entonces existía gente que se tenía que tragar muchas
cosas a la de a fuerzas, y el humor era la cucharada de azúcar
que las hacía pasables.
Actualmente, la situación económica
y política se encuentra más o menos igual: no tenemos
dinero, no estamos seguros en la ciudad, el gobiemo nos hunde
más... y por ello, ¿se les hace casualidad que en
estos días abunden tanto las revistas de humor político?...
No es casualidad, sino que en esta época se nos hace más
necesario tener algo que nos ayude a tragamos todo lo que se nos
espera.
La política y la economía nos
tiene muy preocupados, pero seguro seríamos más
felices si fueran nuestro único motivo de preocupación.
Si de por sí, es tan difIcil lidiar para conseguir la papa;
¿cómo ve si a eso le sumamos que nos estamos quedando
calvos? ¿o que a nuestra vieja, a la hora de la verdad,
no le podemos hacer ni cosquillas?... ¡No!, querido lector,
no llore, que apenas estoy empezando.
Toda nuestra vida es un continuo trajinar, lleno
de alegrías y tristezas, pero para las alegrías,
no necesitamos que nos ayuden, nos apoyen o nos den una mano,
nosotros podemos solos. Pero cuando las cosas no van bien, es
cuando hace falta que el panorama cambie aunque sea un poco, y
ahí es donde nosotros entramos.
Dentro de la comunidad monera, muchos de nuestros
compañeros han hecho un excelente trabajo burlándose
de nuestros políticos, aunque, con el humor involuntario
característico en el medio mexicano, motivos no les faltan.
Si puede, no se pierda esas publicaciooes, que seguro le harán
pasar un buen rato.
Pero la vida diaria tiene también su
carga, que muchas veces nada tiene que ver con la política.
Por ello, desde marzo de 1996 salió a la luz "Los
Chocarreros", que como el nombre indica, son los espíritus
que causan caos, alborotan y hacen travesuras. Nosotros
nos hemos dedicado a reírnos del sexo, la familia, la sociedad,
y esa vena inagotable de humorismo que es el enorme acervo de
la estupidez humana.
Ahora tiene en Internet una recopilación
de lo mejor de nuestro trabajo (aunque por falta de espacio no
se puede poner todo), en donde varios representantes del arte
de hacer reír se han conjuntado. Puede que no siempre salga
el chiste como se quiere, pero cuando menos se ha logrado uno
de los objetivos más importantes: nos hemos divertido al
hacerlo, por lo que creemos que ustedes se han divertido al leerlo.
Pero como sabemos que para una publicación
de monitos, mucho texto aburre, vamos directamente al grano, o
como dijéramos los mexicanos: a lo que te truje Chencha...
Los
Chocarreros